Crujiente por fuera y jugoso por dentro, el pollo frito taiwanés combina marinados con soja, jengibre y cinco especias. Te contamos su origen y cómo lograr esa textura perfecta que lo hace irresistible.
La gastronomía taiwanesa es un puente entre lo chino, japonés y local. Desde los bao al vapor hasta los fideos fritos, cada receta refleja una identidad formada por migraciones, memorias y sazones compartidos.
En Taiwán, el té se prepara con respeto y quietud. Cada infusión es un gesto de hospitalidad y un momento de pausa que contrasta con la energía de sus mercados callejeros.
Desde el famoso Night Market de Shilin hasta los puestos de bao y ramen, la comida callejera en Taiwán es una fiesta de aromas, frituras y texturas. Una experiencia que inspira la esencia de Bao Bao.
Pan, vapor y tiempo: tres elementos que definen al bao. Su textura esponjosa y su relleno cálido simbolizan el abrazo de la cocina casera taiwanesa, reinterpretado en cada receta de Bao Bao.
Taiwán celebra lo dulce con equilibrio y sutileza. Desde los mooncakes hasta los pasteles de piña, sus postres combinan tradición y frescura en bocados que cuentan historias.